Los resultados del estudio prospectivo Delphi,

Expertos coinciden en rechazar el copago y las agresiones al personal sanitario. Los consultados en el estudio prospectivo Delphi también desean erradicar la interferencia de la contienda política del funcionamiento de la Sanidad Pública.

Redacción (9-5-08).- Los resultados del estudio prospectivo Delphi, sobre el desarrollo de la Sanidad Pública en los próximos quince años, han mostrado, entre otras muchas valoraciones, que 151 líderes del asociacionismo cívico y de los usuarios y pacientes del sistema público de salud coinciden en su rechazo a la fórmula del copago, así como, de forma unánime, a las agresiones al personal sanitario. El estudio de alcance estatal, promovido por la Fundación Salud, Innovación y Sociedad, el Foro Español de Pacientes, la Universidad de los Pacientes y la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), movilizó a 30 expertos en política sanitaria, que diseñaron el cuestionario, con el objetivo de analizar la percepción de los ciudadanos y pacientes sobre el futuro del SNS.

El informe contribuye al consenso acerca de que el Estado no puede influenciar las acciones de los ciudadanos sin su cooperación: sólo se puede esperar algún progreso si los ciudadanos disponen de espacio y poder propio para ejercer, sin manipulación, su autonomía y control.

Enfocado a la Sanidad, como servicio público, el informe proporciona información útil para el desarrollo estratégico y organizativo del asociacionismo de usuarios y paciente, permitiendo a la clase política entender y responder de manera más sensible a las reivindicaciones de corresponsabilización de la sociedad civil.

También facilita la aprobación de líneas innovadoras para las Administraciones Públicas con la finalidad de facilitar la participación e implicación de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones y de representación en los niveles relevantes de gobernabilidad y gestión del sistema público. El estudio avala cuatro grandes tendencias: la necesidad de democratizar la Sanidad, el compromiso con la calidad, la importancia del asociacionismo representativo y el rechazo a que se establezcan fórmulas de co-pago de las prestaciones asistenciales sanitarias.

Democratizar la Sanidad implica transparencia en la provisión de información sobre las condiciones de acceso, el proceso asistencial y los resultados obtenidos; una mayor capacidad de elección informada, el establecimiento de mecanismos y estructuras formales de representación en el gobierno de la sanidad y un mayor reconocimiento en los derechos y deberes de los pacientes.

En cuanto a la calidad y responsabilidad del SNS, destaca la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación para evitar ineficiencias, la derivación de problemas de salud desde la atención especializada hacia una atención primaria más resolutiva y los servicios ambulatorios, la implicación de los profesionales de la enfermería en el seguimiento y el control del paciente, el establecimiento de indicadores de evaluación de la calidad y la implicación del propio paciente en el cuidado de su enfermedad.

Estas dos primeras tendencias, democratización y compromiso con la calidad, tienen su punto de encuentro en el deseo de una mayor rendición de cuentas por parte de instituciones y profesionales. Los consultados también manifiestan la necesidad de disminuir la asimetría de información y conocimiento en su relación con los médicos. Además, expresan el deseo de que los médicos estén mejor formados en habilidades de comunicación y relación con los pacientes.
El mayor consenso del estudio se alcanza en el rechazo a las agresiones a profesionales.

Respecto al papel emergente de las asociaciones de ciudadanos y de pacientes, que actualmente aún se perciben atomizadas y fragmentadas, los consultados pronostican el desarrollo de grandes asociaciones y confederaciones, gestionadas de forma profesional, con influencia real en la política sanitaria.

Por último, y en lo relativo al rechazo a que se establezcan fórmulas de copago para las prestaciones que comprendan el acto médico o el ingreso hospitalario, este posicionamiento presenta un alto consenso, a pesar de que se admite de manera igualmente uniforme posibles dificultades para mantener una cartera amplia de servicios de calidad con acceso universal y gratuito.

Además de las cuatro tendencias citadas, los participantes manifiestan la necesidad de que se mejora en las garantías de confidencialidad y privacidad, así como en la implantación de un consentimiento informado que garantice una explicación apropiada de los beneficios y riesgos de las intervenciones prescritas.

Documento para la descarga